Comercialización e Inversión en Franquicias // Conclusiones

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SmallBusiness

Un franquiciatario, normalmente no tiene un conocimiento holístico de todas las áreas funcionales de la franquicia como lo son contabilidad, finanzas, mercadotecnia y recursos humanos; sin embargo, tales áreas son inherentes tanto a la administración del sistema de franquicias como a la administración de una unidad franquiciada. Por ello es conveniente que a pesar de no existir una dependencia empresarial entre el franquiciante y el franquiciatario, se establezca un programa de formación para franquiciatarios en estas áreas; sin necesariamente profundizar a nivel experto, pero si a un nivel de conocimiento funcional que permita que el negocio marche mejor. Y en cuanto al nuevo franquiciante, dado que también va a liderar personalidades y perfiles disímbolos, es necesario que se mantenga en formación permanente en temas del sector, de actualización de su negocio, tendencias, entorno, liderazgo, etc.

Se debe recordar que el éxito de la marca se debe a sus procesos y estándares bien cuidados por lo que el franquiciante debe liderar un sistema de control, análisis y mejora continua que proponga acciones preventivas en todos los pasos clave de cada proceso y que deje en claro el rol del franquiciante al respecto.

Todos los reportes de desviaciones de apego a los procesos y/o estándares y/o políticas deben ir seguidos de instrucciones de acciones correctivas por parte del franquiciante (la dirección) para alinearse y minimizar aún más el riesgo.

Por otra parte, la asistencia técnica debe ser bien planeada desde la adecuada transmisión de conocimientos a través de un programa de capacitación completo y robusto, que abarque en forma adecuada todas las áreas del negocio tanto funcionales como operativas. En el entendido que entre mejor comprensión tenga el franquiciatario del negocio, se disminuye aún más el riesgo.

Finalmente, el franquiciante no es el jefe del franquiciatario, pero si es el líder principal que tiene en sus manos el poder de decidir sobre el establecimiento de políticas de calidad, los procesos y estándares; la comunicación y los objetivos del negocio, así como planes de capacitación, de mercadotecnia y de publicidad.

En la medida que el franquiciante logre liderar el sistema de franquicias, siendo dulce pero firme, capaz de establecer los objetivos, elogiar y dar reprimendas cuando sea el momento, estará ayudando a su red de franquiciatarios a minimizar su riesgo.

“Cuando una persona obtiene resultados en su trabajo de dirigir una empresa, no sólo en el mero aspecto de las utilidades, sino también en otros como la satisfacción de personal, el abatimiento de los costos y la armonización del trabajo de la empresa con el de otras instituciones de la sociedad, aun suponiendo que no hubiera hecho estudios teóricos, puede y debe ser llamado buen administrador” (Reyes Ponce, 1976:14, Administración por Objetivos Ed. Limusa)

Por último, se le invita a leer la primera parte del artículo y autoevaluar como cobra sentido reconocer que “No es la cantidad de contratos, como el número de franquiciatarios exitosos”

 

 

Enrique U. AlcázarPresidente Alcázar & Compañía

www.alcazar.com.mx

@EnriqueAlcazar

enrique@alcazar.com.mx

 

Maricarmen Ramos

Gerente Comercial INVOPTION

www.franquiciasrecomendadas.com

@Invoptionmx

gerencia@invoption.com

mramos@alcazar.com.mx

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